Nuestra historia
Nacida tras las murallas de Cartagena
Matiz nació en Cartagena de Indias, dentro de mansiones coloniales y republicanas del Centro Histórico y Getsemaní. Edificios que han presenciado siglos de vida fueron restaurados piedra a piedra, conservando su alma y abriendo sus puertas a un nuevo tipo de huésped.
El viajero sofisticado no colecciona habitaciones; colecciona historias. Quiere despertar en un lugar que solo podría existir allí, con su propio arte, su propia luz, su propia historia. Eso es lo que creamos: una colección de hoteles donde nada se repite.

La palabra
ma·tiz
/ma·ˈtis/
1. Each of the gradations a colour can take while remaining itself.
Cada una de las gradaciones que puede tener un color sin dejar de ser el mismo.
2. The subtle nuance that gives something its character.
El rasgo sutil que le da carácter a algo.
La gran idea
Cada hotel tiene su propio matiz
Creemos que un hotel se descubre, no solo se reserva. Que la historia se habita, no se observa. Que el arte pertenece a las paredes junto a las que duermes. Que los mejores lugares se recomiendan en voz baja, entre amigos. Una colección. Muchos matices. Ninguno igual.
Personalidad
Cinco rasgos, un solo carácter
Artística
El arte no es decoración; es la razón de ser del hotel.
Histórica
Restauramos, nunca reemplazamos. Cada muro guarda su memoria.
Encantadora
Calidez antes que protocolo. Recibimos al huésped como a un amigo.
Sofisticada
Un refinamiento que nunca necesita alzar la voz.
Curada
Cada objeto, cada canción, cada recomendación es elegida.
Por qué un punto
Nuestra marca termina en un punto pintado: el matiz. Cambia de color con cada hotel: buganvilia para el Centro Histórico, ocre para Getsemaní, verde para Pedregal. Como el último toque que el artista añade antes de firmar el lienzo.

